Recetas con Thermomix

Los mejores platos para Thermomix

Croquetas de pollo Thermomix

Siempre he sido un gran fan de las croquetas, crujientes por fuera, y con un relleno cremoso y sabroso. Desafortunadamente, mi bechamel, a diferencia de la de mi abuela, siempre había sido bastante grumosa y las croquetas pueden consumir mucho tiempo.

Cuando le pregunté a mi abuela, me dijo que su secreto era que mi abuelo se encargaba de removerlo todo. ¡No es de extrañar que mi masa de croquetas fuera siempre grumosa!

Croquetas de pollo Thermomix

Pero desde que tengo la Thermomix sabía que la tarea de hacer croquetas iba a ser mucho más fácil, de hecho me encantó hacer mi primera bechamel en ella (para una lasaña) ya que fue muy fácil, y salio muy suave.

Desde entonces, no he parado de hacer recetas de croquetas. Hice las primeras con chorizo pero no estaba del todo contenta, así que aproveché las sobras de pollo a la parrilla para hacer estas croquetas de pollo en Thermomix.

La clave, es dejar reposar la masa en la nevera durante la noche, o al menos todo el tiempo que se pueda para que esté realmente fría, antes de darle forma de croquetas.

El resultado son unas croquetas deliciosas, y muy fáciles y rápida de hacer. Ya no te dejarás los brazos removiendo la bechamel para que al final te salga grumosa. Con Thermomix siempre sale perfecta.

Ingredientes para 25 croquetas

  • 250 g de pollo cocido o asado, sin huesos y sin piel
  • 1 cebolla pelada
  • 1 diente de ajo, pelado
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 50 g de mantequilla
  • 110 g de harina
  • 500 ml de leche, idealmente entera
  • 1 pastilla de caldo de pollo concentrado, disuelto en un poco de leche caliente
  • Una pizca de nuez moscada molida
  • Una pizca de pimienta negra molida
  • 1 huevo batido, para empanar
  • 150 g de pan rallado, para empanar
  • 300 ml de aceite, para freír

Preparación

  1. Ponemos el pollo deshuesado en el vaso con la tapa cerrada y lo picamos durante 3 segundos a velocidad 5. Lo retiramos del vaso y reservamos.
  2. Lavamos el vaso y ponemos la cebolla y el ajo para picarlo durante 2 segundos a velocidad. 5. Con una espátula, bajamos los restos que se hayan quedado en los lados hacia abajo.
  3. Agregamos la mantequilla y el aceite en el vaso, y sofreímos la cebolla durante 6 minutos, a temperatura Varoma y velocidad 1. Después de este tiempo, añadimos la harina y lo cocinamos durante 5 minutos, a temperatura 110°C y velocidad 2.
  4. Vertemos la leche y la pastilla de caldo desmenuzada, la nuez moscada, la pimienta negra y un poco de sal (si es necesario) y lo mezclamos durante 10 segundos a velocidad 6. Luego lo cocinamos durante 6 minutos, a temperatura 120°C y velocidad 3.
  5. Incorporamos el pollo reservado y lo mezclamos bien durante 20 segundos a velocidad 4 para que se integre en la masa. Es necesaria la velocidad 4 porque la bechamel está ahora bastante espesa.
  6. Transferimos la mezcla en una bandeja o fuente amplia, extendiéndola hasta que tenga un grosor de 1,5 cm, y dejamos que enfríe. Una vez frío, lo cubrimos con film y lo introducimos en el frigorífico durante unas 6-7 horas hasta que se enfríe.
  7. Sobre una superficie de trabajo limpia y espolvoreada con harina, le damos forma a la masa en cilindros de aproximadamente 5 cm de largo, y 2,5 cm de diámetro. Ponemos la harina, el huevo batido y el pan rallado en tres platos distintos.
  8. Enharinamos las croquetas, luego las pasamos por el huevo batido (cubriéndolas completamente), y por último las cubrimos con pan rallado.
  9. En una sartén, añadimos el aceite y lo calentamos a fuego fuerte. Trabajando en tandas pequeñas que no llenen la sartén, freímos las croquetas, dándoles la vuelta con frecuencia, hasta que estén doradas por fuera y calientes y cremosas por el centro, unos 2 minutos.
  10. Las transferimos a un plato con papel de cocina absorbente para drenar el exceso de aceite. Las servimos calientes o a temperatura ambiente.

NOTAS

Puedes agregar más harina en el Paso 3, hasta un total de 140 gramos si prefiere una mezcla más espesa, aunque tampoco te pases, pues el relleno tiene que estar suave y cremoso.

Mucha gente omite la harina en el empanado, pero creo que hace que el empanado sea mucho más crujiente y contrasta bien con el interior suave.

Puedes sustituir el pollo por jamón serrano o bacalao cocido; o incluso verduras cocidas, brócoli o espinacas funcionarían bien, pero asegúrate de quitar toda el agua primero.

El pollo asado tendrá un sabor más intenso que el pollo cocido.

Para obtener una textura más crujiente, utiliza el pan rallado japonés Panko en lugar de pan rallado normal, y mézclalo con queso parmesano antes de cubrirlo.

Sólo hay que freír las croquetas en aceite bien caliente y a poca profundidad, pero probablemente no intentaría cocinarlas en el horno, ya que se endurecerían demasiado.